¡APRENDIENDO A SER PAPÁ Y MAMÁ!

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APRENDIENDO A SER PAPÁ Y MAMÁ
APRENDIENDO A SER PAPÁ Y MAMÁ
Por: Víctor Javier Martínez

APRENDIENDO A SER PAPÁ Y MAMÁ
La formación de los hijos
Por miles de años el ciclo de vida humana ha proseguido su marcha. Nacen hijos, crecen, se reproducen y mueren. Como dijo el rey Salomón, “generación va y generación viene”.

Con todo, son muy pocos los que han comprendido la respuesta a la Incóngnita que a muchos tarde o temprano nos asalta: “¿Cuál es el propósito del ciclo incesante de la vida?” Para los que están sumidos en el sistema de creencias sobre la evolución, la única conclusión es que el ciclo de la vida humana existe solamente para la reproducción de la especie.

Según piensan, la vida carece de sentido. No tiene un propósito. Para los que estamos convencidos, que los ciclos de la vida humana poseen propósitos definidos en el aquí y en él ahora así como en un futuro. Tenemos la certeza que la crianza de los hijos tiene un entrenamiento especial para nosotros qué afectará fuertemente nuestro futuro cómo humanidad.

El ser más extraño dentro de todos los seres en la tierra y más lleno de misterios es el humano. Ahora busquemos entender. ¿por qué es tan problemático criar a los hijos? Una respuesta obvia es que hay tantas variables y muchas de ellas están fuera de nuestras manos. Nuestros principales ejemplos han sido nuestros propios padres.

Padre y Madre

La experiencia que hayamos tenido con ellos forma un patrón indeleble en nuestra mente, sea bueno o malo. El ejemplo que hemos vivido con nuestros padres ya no se puede cambiar: nadie controla el pasado. Sin embargo, ninguno de nosotros es prisionero del pasado, y con la ayuda de Dios ¡sí podemos cambiar el presente! La sociedad en que vivimos también moldea e influye en nuestros hijos.

Los temas de violencia y sexualidad han inundado los medios como nunca antes, y la presión de los compañeros no cesan estamos APRENDIENDO A SER PAPÁ Y MAMÁ
y el turbio pensamiento que existe en el cosmos y que penetra la mente humana influye cómo gota de agua qué taladra la vida de los individuos y está siempre pronto a influir en nuestros hijos. Aun entre los supuestos “expertos” en crianza de los hijos hay fuertes desacuerdos.

En el último siglo hemos visto fluctuar el péndulo entre unos y otros que dicen tener lasrespuestas. La sociedad ha debatido qué es lo más importante en la crianza: si desarrollar EL DOMINIO PROPIO O BIEN EL AMOR PROPIO (llamado también autoestima). Quienes piensan que el valor más importante es el dominio propio aceptan lo que podríamos llamar el método autoritario en que “la palabra de los padres es la ley, no se puede cuestionar, y la mala conducta será castigada con rigor. Los padres autoritarios parecen distantes de sus hijos, manifestándoles poco cariño y ternura.

Se exige mucha madurez y hay un bajo grado de comunicación entre padres e hijos” (The Developing Person Through the Life Span, [La persona en desarrollo a lo largo de la vida] Kathleen Berger, pág. 287). Estos rasgos son, desde luego, una mezcla de lo bueno y lo malo. Cuando la mala conducta trae castigo seguro, se exige mucha madurez [en los hijos]. Sin embargo, hay estudios según los cuales “los hijos de padres autoritarios tienden a ser obedientes, pero no felices”. Un padre con una óptima estancia familiar comenta su experiencia.

En los primeros años de nuestra familia (dos hijas y dos hijos con diferencia de siete años), me inclinaba demasiado hacia el modelo autoritario, si bien desde entonces he cambiado mucho. Felizmente para nuestros hijos, mi esposa era más equilibrada desde el comienzo y aportó una buena dote de ternura.” En contraste con quienes valoran el dominio propio ante todo, otros consideran que la finalidad principal de la crianza es la autoestima y esto es importante cuando estamos APRENDIENDO A SER PAPÁ Y MAMÁ.

Estos suelen adoptar el método permisivo, en que “los padres exigen poco a sus hijos y ocultan su impaciencia. La disciplina es floja. Los padres son tiernos y comprensivos y se comunican bien con sus hijos. Exigen poca madurez porque consideran que ellos están allí para ayudar a los hijos, pero no para hacerse responsables por la clase de adultos que serán” en Aquí de nuevo los rasgos son una mezcla de bueno y malo, hay que recordar que estamos APRENDIENDO A SER PAPÁ Y MAMÁ.

Lo positivo es que los padres son cariñosos y comprensivos, se comunican bien con sus hijos y están allí para ellos. Lo negativo es que exigen poco, ocultan su impaciencia con los hijos y no les exigen ninguna madurez. Estos padres no se sienten responsables de cómo resulten sus hijos.

Es asombroso saber que, según ciertos estudios, “los hijos de padres permisivos tienden a ser aun menos felices y… sin dominio propio” ¿Cuál puede ser, entonces, el objetivo más importante en la crianza: desarrollar el amor propio o desarrollar el dominio propio? ¿Es mejor el modelo autoritario o el permisivo? La respuesta que den los padres a esta pregunta tiene mucho que ver con su estilo de crianza y con el extremo hacia el cual se inclinan.

Los que consideran que el amor propio es el factor crucial en el desarrollo del carácter suelen ser más permisivos en la crianza, y los convencidos de que el dominio propio es el factor crucial suelen ser mucho más autoritarios. padre y madre

El ser más extraño dentro de todos los seres en la tierra y más lleno de misterios es el humano. Ahora busquemos entender. ¿por qué es tan problemático criar a los hijos? Una respuesta obvia es que hay tantas variables y muchas de ellas están fuera de nuestras manos. Nuestros principales ejemplos han sido nuestros propios padres.

La experiencia que hayamos tenido con ellos forma un patrón indeleble en nuestra mente, sea bueno o malo. El ejemplo que hemos vivido con nuestros padres ya no se puede cambiar: nadie controla el pasado. Sin embargo, ninguno de nosotros es prisionero del pasado, y con la ayuda de Dios ¡sí podemos cambiar el presente! La sociedad en que vivimos también moldea e influye en nuestros hijos.

Los temas de violencia y sexualidad han inundado los medios como nunca antes, y la presión de los compañeros no cesan, además el turbio pensamiento que existe en el cosmos y que penetra la mente humana influye cómo gota de agua qué taladra la vida de los individuos y está siempre pronto a influir en nuestros hijos. Aun entre los supuestos “expertos” en crianza de los hijos hay fuertes desacuerdos.

En el último siglo hemos visto fluctuar el péndulo entre unos y otros que dicen tener lasrespuestas. La sociedad ha debatido qué es lo más importante en la crianza: si desarrollar EL DOMINIO PROPIO O BIEN EL AMOR PROPIO (llamado también autoestima). Quienes piensan que el valor más importante es el dominio propio aceptan lo que podríamos llamar el método autoritario en que “la palabra de los padres es la ley, no se puede cuestionar, y la mala conducta será castigada con rigor. Los padres autoritarios parecen distantes de sus hijos, manifestándoles poco cariño y ternura.

Se exige mucha madurez y hay un bajo grado de comunicación entre padres e hijos” (The Developing Person Through the Life Span, [La persona en desarrollo a lo largo de la vida] Kathleen Berger, pág. 287). Estos rasgos son, desde luego, una mezcla de lo bueno y lo malo. Cuando la mala conducta trae castigo seguro, se exige mucha madurez [en los hijos]. Sin embargo, hay estudios según los cuales “los hijos de padres autoritarios tienden a ser obedientes, pero no felices”. Un padre con una óptima estancia familiar comenta su experiencia.

En los primeros años de nuestra familia (dos hijas y dos hijos con diferencia de siete años), me inclinaba demasiado hacia el modelo autoritario, si bien desde entonces he cambiado mucho. Felizmente para nuestros hijos, mi esposa era más equilibrada desde el comienzo y aportó una buena dote de ternura.” En contraste con quienes valoran el dominio propio ante todo, otros consideran que la finalidad principal de la crianza es la autoestima.

Estos suelen adoptar el método permisivo, en que “los padres exigen poco a sus hijos y ocultan su impaciencia. La disciplina es floja. Los padres son tiernos y comprensivos y se comunican bien con sus hijos. Exigen poca madurez porque consideran que ellos están allí para ayudar a los hijos, pero no para hacerse responsables por la clase de adultos que serán” en Aquí de nuevo los rasgos son una mezcla de bueno y malo.

Lo positivo es que los padres son cariñosos y comprensivos, se comunican bien con sus hijos y están allí para ellos. Lo negativo es que exigen poco, ocultan su impaciencia con los hijos y no les exigen ninguna madurez. Estos padres no se sienten responsables de cómo resulten sus hijos.

Es asombroso saber que, según ciertos estudios, “los hijos de padres permisivos tienden a ser aun menos felices y… sin dominio propio” ¿Cuál puede ser, entonces, el objetivo más importante en la crianza: desarrollar el amor propio o desarrollar el dominio propio? ¿Es mejor el modelo autoritario o el permisivo? La respuesta que den los padres a esta pregunta tiene mucho que ver con su estilo de crianza y con el extremo hacia el cual se inclinan.

Los que consideran que el amor propio es el factor crucial en el desarrollo del carácter suelen ser más permisivos en la crianza, y los convencidos de que el dominio propio es el factor crucial suelen ser mucho más autoritarios.

Todas las cosas expuestas nos enseñan, ya que estamos APRENDIENDO A SER PAPÁ Y MAMÁ.

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