En la opinión de Alfredo González

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Última edición de Eco Peninsular en 2019.

Nuestro agradecimiento a Salvador Estrada Piñuela y Humberto Zamora, al Ing. Alfredo González Jr., a Alfredo Zuloaga González y a Caro Compa González.
       
Un año con salud casi recobrada.
       
Hubo de todo. Golpes del congreso. también hubo bondad y apoyo en momentos difíciles y no precisamente de los señores legisladores.
Alfredo González González.
Hoy viernes será la última edición en este diario, ya que se pondrá en el receso de fin de año. Estuvo graneado el tiempo transcurrido: La tardanza en actuar del presidente de la República y sus cosas harto conocidas. Un Congreso en donde no hablan el mismo idioma y el tema central de este poder fue el de tomar la decisión para someter a algunos periodistas y para ello sin ningún conocimiento de causa o razón pasó a degüello a muchos compañeros, que obtenían un ingreso, que aunque modesto, ayudaba en la economía familiar. Desde el arranque de la legislatura apenas cambiada el día 15 de diciembre anterior, a horas tempranas dos personajes marcaron la pauta: Uno afinando el nepotismo a través de concesionar los insumos como papelería, computadoras y otros a una pariente, escudándose con el puesto que tenía en la institución y hasta se dieron testimonios por escrito. El otro, hombre joven de buena alzada pero sin ninguna ética muestra su rostro por trescientos treinta y tantos mil pesos. Lástima porque se pensaba que un prospecto a futuro como Rigoberto Murillo Aguilar interpretaría cuál era su valor real ante un pueblo o una parte de éste que le concedió la confianza.
Por lo referente a un servidor, se los advertí, pero Esteban y socios con una llamada telefónica ni siquiera por escrito, tuvo la delicadeza de hacernos la despedida por escrito pero no le rendí las rodillas. No hay novedad en el frente ¿Verdad Toño Chávez Rentería?
Hubo también bondad, comprensión y aunque a veces no se podía, así lo entendimos, porque quienes tienen estas virtudes jamás nos desairaron ni tampoco algunos de ellos dejaron en los peores momentos de mi enfermedad, de tendernos la mano. Así como me apoyó toda mi familia, mis amigos y en especial uno de mis nietos Alfredo Zuloaga González que en diversos momentos como cuando la operación del ojo fueron mis manos y la mitad de su vista para poder continuar en la brega.
Lo más curioso y que no me había pasado en más de 50 años en el oficio, es que en una llamada telefónica, escuché en un intervalo como que se conectaba o se ajustaba una conexión, inmediatamente le dije a mi interlocutor: Voy a colgar porque, o te están grabando a ti o me están grabando a mí. Me imagino la procedencia pero no quiero acusar injustamente.
Se escribiría con honor,
Dijo simpático rapaz,
Que sea noche de paz,
Y también con mucho amor.
 
Dios es la potestad,
No son palabras de hielo,
Gloría a Dios allá en el cielo,
Y a los hombres de buena voluntad.
 
El reconocimiento especial:
Finalmente nuestro buen recuerdo para los especialistas Bernardo Villafaña, extraordinario Neurólogo, para el Dr. Manuel Gerónimo Lomas, geriatra de altura y el Dr. Ignacio Espinoza calificado cardiólogo. Gracias por sus atenciones y que pasen la mejor de las navidades y año nuevo, en compañía de sus familias.

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